Ciudad de México. Recordar a las víctimas de la explosión en el Puente de la Concordia deja un hueco; sin embargo, los sobrevivientes mantienen un hilo de esperanza.
Cerca de las 16:00 horas, familiares, amigos y vecinos arribaron al memorial de la explosión para oficiar una misa en memoria de las víctimas.
Había lágrimas, dolor y silencio, porque muchos de ellos no querían hablar ni expresar nada ante los demás. ¿Qué se puede expresar ante la pérdida? Silencio.
La familia Alvin así lo hizo. Trajeron consigo flores, una Viñarreal a la mitad, vistieron de negro y, a pesar del dolor, sonrieron y pidieron su espacio.
A su alrededor, la misa se oficiaba; ellos prefirieron no sumarse al resto. Abajo, las familias escuchaban las palabras del padre, quien, en un intento por apaciguar su dolor, les pidió que no se recriminaran nada.
“Esperemos que no olviden a las familias”
Ninguna autoridad se hizo presente. No se les permitió, no los querían ahí, pues hasta el miércoles este lugar estaba con el pasto crecido y sucio. Tampoco tuvieron la gentileza de recoger el pasto cortado; todos lo llevaban entre sus ropas.


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