La proliferación del lirio acuático y del mosquito culex en la presa Endhó, ubicada en Hidalgo, es apenas la manifestación visible de un problema ambiental mucho más profundo: detrás de este deterioro ambiental se encuentra la descarga masiva de aguas residuales y desechos industriales provenientes principalmente del río Tula, así como la falta de plantas de tratamiento en los municipios aledaños, señaló Mayela Godínez Alarcón, gerente de Planeación Hídrica de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Explicó que las labores de fumigación para atacar al mosquito y el retiro del lirio son medidas de atención inmediata, pero insuficientes si no se sanean las fuentes de contaminación, “no sólo es actuar con la parte urgente, sino cómo resolvemos el problema de origen de todo el trayecto del río Tula a la presa”.
Reiteró que uno de los principales desafíos es reducir la carga de nutrientes que favorece el crecimiento descontrolado de maleza. “El reto más grande que tenemos a nivel nacional es limpiar lo más que se pueda el agua para quitarle esa cantidad de nutrientes y de fósforo que hoy alimenta el lirio (planta que favorece la reproducción del mosquito culex)”.
En entrevista con La Jornada, Godínez Alarcón precisó que el Plan Maestro de Recuperación de la presa Endhó –que consta de las fases de control químico y mecánico, aprovechamiento de residuos y bienestar para las comunidades– parte de reconocer al embalse no como infraestructura convencional, sino un ecosistema vivo, por lo que no es posible establecer un tiempo preciso para su restauración.
Estimó que los resultados más visibles de mejoras comenzarán a verse a partir de 2027 y en 2028, ya que en diciembre próximo llegará maquinaria nueva con barcos para cosechar-triturar, recolectar y transportar el lirio y podrán realizarse mediciones de la calidad de agua en tiempo real.
Lo anterior contribuirá a las acciones de saneamiento del río Tula que ha realizado Conagua, entre ellas, el desazolve de 5.2 kilómetros del caudal; la instalación de cinco estaciones de calidad del agua; la rehabilitación de la planta de tratamiento de agua de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que permitirá el volumen de líquido limpio a la presa; la eliminación de 19 tiraderos de basura y 28 kilómetros de colectores que recibirán agua para su tratamiento.
La funcionaria recordó que la presa Endhó fue construida originalmente para almacenar agua destinada al riego agrícola del Valle del Mezquital; sin embargo, con el paso de los años se convirtió en un receptor de contaminantes provenientes de distintas fuentes.
Añadió que a pesar de que es una obligación constitucional, uno de los problemas estructurales es la falta de plantas de tratamiento de aguas residuales en los municipios.
“Las descargas de viviendas, hospitales, comercios y otros establecimientos llegan directamente al río las 24 horas del día. Mientras esa contaminación siga entrando de manera permanente, esas serán las condiciones en las que continuará el río.”
Por ello, la rehabilitación de la planta de tratamiento de la CFE contribuirá a reducir la contaminación en el caudal, además de habilitar el próximo año una planta de tratamiento de biomasa, que usará el lirio como materia prima.
Por el momento, esta planta exótica se aprovecha como abono en los sembradíos, pues al secarse aporta diversos nutrientes.


Leave A Comment