Guadalajara, Jal. El 60 por ciento de las viviendas nuevas ubicadas en el centro de Guadalajara se encuentran deshabitadas, y se han duplicado e incluso hasta triplicado los alquileres de las torres departamentales que se construyen sustituyendo a las casas tradicionales por alojamientos temporales, lo que a su vez ha desplazado hacia las periferias a vecinos que habitaron esa zona durante todas sus vidas.
Investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) que analizan el fenómeno de la gentrificación en la capital jalisciense dijeron que dar carta libre para la construcción de torres de departamentos, dejar al libre mercado el aumento de las rentas y la demolición de domicilios tradicionales han modificado el rostro de Guadalajara.
De acuerdo con los académicos, el origen de esta situación radica en un modelo de desarrollo que prioriza la verticalización, y la atracción de capital inmobiliario sobre la planeación coordinada y urbanística. Livier Escamilla Galindo, académica del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño, consideró que la demolición de fincas tradicionales para edificar torres y comercios costosos orientados a visitantes ha tenido como consecuencia el alza de las rentas y, en particular, el desplazamiento de familias que en algunos casos llevaban generaciones viviendo en el centro de la ciudad.
Ciro Valdovinos Ayala, estudiante de doctorado en el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades de la UdeG, afirmó que la modernización y la verticalidad no equivalen a un progreso equitativo como podría ser aparente, sino que ha convertido el territorio urbano en un espacio en disputa entre el capital inmobiliario, las políticas públicas y las comunidades.
Por ello, planteó que la discusión debe enfocarse en el derecho a la ciudad, el acceso a servicios y la preservación ambiental. Por su parte, Myrna Hernández Cervantes, maestra en Urbanismo, indicó que los instrumentos de planeación determinan el futuro de las urbes, y el reto para el área metropolitana de Guadalajara consiste en redensificar el territorio sin expulsar a la población, mediante vivienda accesible y sustentable.
Concluyó que para lograrlo, es necesario modificar las políticas urbanas y la relación entre las autoridades y el sector inmobiliario. El fenómeno es inherente a la mayoría de las grandes urbes y en conferencia de prensa, los especialistas de la UdeG presentaron tres libros elaborados por la Red Internacional Ciudades Incluyentes, que integra a más de 73 investigadores de Hispanoamérica.
Estas obras analizan casos de estudio en Guadalajara como la colonia Americana, el Valle de Tesistán y Santa Ana Tepetitlán; el centro histórico de Puebla, la Ciudad de México, Morelia y urbes de Colombia.


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